La discapacidad desde un punto de vista islámico

Es difícil encontrar una referencia explícita a la discapacidad en el Corán. Sin embargo, cualquier conocedor de la vida del Profeta Muhammad sabe que, a diferencia de la tendencia dominante en las civilizaciones de la época que buscaban anular la presencia de las personas discapacitadas y las consideraban en algunos casos como una maldición; Muhammad, la Paz sea con él, quiso destacarlas como personas normales y corrientes, y luchó contra esos tabúes y esas supersticiones que dificultaban su existencia y las convertían en parias.

La mención más recurrente en el Corán a las personas con discapacidad se formula para concienciar en contra de cualquier dificultad o inconveniente (حرج) que las sociedades les imponían. De hecho, curiosamente, uno de los pasajes más largos del Corán habla de este tema: [24:61] «No hay inconveniente para el ciego, ni hay inconveniente para el lisiado, ni hay inconveniente para el enfermo, ni para ninguno de vosotros en que comáis de lo que haya en vuestras casas…» La aleya, insisto, es más larga y como vemos empieza negando cuatro veces esos inconvenientes. ¿A cuáles se refiere?

La interpretación más clara y concisa es aquella de Al Dahhak que dice que en algunas sociedades preislámica la gente se negaba a tener como convites a personas ciegas o lisiadas ya que las veían con desdén y les provocada asco comer con ellas.

Además, Sayyid Tantawi, difunto muftí de Al Azhar comentó de manera muy bella esta aleya en su tafsir y concluye diciendo que la finalidad del texto coránico es anular esa discriminación que sufrían las personas con discapacidad, hacerles la vida más fácil y, en definitiva, aumentar su calidad de vida.

Asimismo hay otros pasajes que hacen referencia a exenciones que atañan a las personas con discapacidad a la hora de practicar diferentes actos religiosos como las abluciones, la oración o el ayuno.

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¿Cuál de los dos 4 de julio debería yo festejar?

El 4 de julio puede que sea un día cualquiera en gran parte del mundo, pero en EE.UU. se vive el día entre juegos artificiales, desfiles y un sentimiento que en más de una ocasión rebasa esa línea que separa el patriotismo del chauvinismo. Se conmemora la declaración de la independencia de 1774 de EE.UU. o al menos los treces estados que constituían la unión hasta entonces de lo que ellos llamaban “el yugo británico”. Aunque dicha liberación no se conseguiría de manera completa hasta una década más tarde en 1783 con el tratado de París. Una década marcada eso sí por una sangrienta guerra contra las fuerzas inglesas.

No obstante, casi 600 años antes, el 4 de julio de 1187, también se producía una batalla muy decisiva en la cual se logró una importantísima liberación de otro yugo: el de los cruzados. Seguir leyendo “¿Cuál de los dos 4 de julio debería yo festejar?”

10 puntos en común entre DAESH y los discursos islamófobos

Por Hisham Muhammad

Donald Trump anunció con aires de dictadura su candidatura y Al Baghdadi se autoproclamó califa de su efímero estado desacrando un púlpito en Mosul. A simple vista parecen dos polos opuestos, pero si nos escuchamos más detenidamente y analizamos sus palabras, vemos que tanto los discursos xenófobos como los discursos de grupos extremistas como DAESH comparten muchos denominadores comunes.

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El Islam me enseña que la diversidad no tiene porqué producir “adversariedad”

De pequeño, iba a las montañas del norte de Marruecos y disfrutaba de la compañía de una de las mujeres más maravillosas que he conocido jamás. Se trata de mi abuela Amina, que en paz descanse.

Hablo de una época “pre-Internet”, “pre-móvil”, “pre-consola” y, en algunas zonas del país, incluso “pre-electricidad”. En el otoño nos juntábamos al atardecer con cierto sentimiento de nostalgia, Seguir leyendo “El Islam me enseña que la diversidad no tiene porqué producir “adversariedad””

13 SIMILITUDES ENTRE ISRAEL Y DAESH

Por Hisham Muhammad
@cirujanodelalma

En el día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, que se celebra el 29 de noviembre de cada año, es preciso enfatizar la obligación moral y ética que tenemos de apoyar a dicho pueblo que está siendo oprimido y masacrado de manera sistemática por la ocupación sionista. Aunque, probablemente la mejor solidaridad que podemos mostrar hacia los palestinos es conocer bien la historia y concienciar a los ciudadanos del mundo acerca de la naturaleza del estado sionista de Israel. Así sabrán cuáles han sido los orígenes de lo que se denomina erróneamente “el conflicto palestino-israelí”. Y digo que es erróneo llamarlo así por la igualdad de condiciones y la horizontalidad que sugiere dicho nombre. El caso de Palestina es un caso arquetípico de la guerra asimétrica y se trata claramente de una invasión paulatino, con la expulsión que ello conlleva de la población autóctona.

¿Cómo ha llegado a existir la ocupación sionista? ¿Qué proceso ha dado a luz el régimen de Apartheid que se impone hoy sobre los palestinos autóctonos?

Son realmente llamativos los paralelismos que existen entre ISIS o DAESH, por un lado, y el estado sionista de Israel, por otro. Especialmente si estudiamos con detenimiento el estado más embriónico de Israel en la primera mitad del siglo 20.

A continuación, enumero 13 similitudes entre ambos entes claves para entender la realidad geostratégica de la región:

1) El movimiento sionista mundial tiene como principio vital la “Aliyá” o el deber de migración de todos los judíos del mundo para pasar a formar parte de él. El concepto de la Aliya es el equivalente de otro concepto que la propaganda de DAESH busca distorsionar que es la “Hiyra” o “Hijra”; es decir, el llamamiento a todos los musulmanes a efectuar una emigración a sus territorios y a unirse a sus filas. Al mismo tiempo, la propaganda de Israel y de DAESH presentan respectivamente ambos conceptos como garantía de seguridad. Obviamente, son mecanismos para reclutar y buscar nuevas incorporaciones con el fin de garantizar su viabilidad demográfica y militar.

2) Ambos se conforman de una amalgama de personas procedentes de diversos rincones del planeta unidas por el mismo proyecto expansionista. Hasta nuestros días, la práctica totalidad de los judíos israelíes o han nacido fuera de Palestina o son descendientes de judíos que han nacido fuera de Palestina. Los judíos Ashkenazis son de origen eslavo, de Europa del este, y conforman la mayor parte de la composición demográfica del estado sionista. Otros grupos son los Mizrahim (judíos de origen árabe, especialmente Marruecos, Yemen, Iraq e Irán) y los Falasha originarios del cuerno de África.

3) Según llegaban los jóvenes judíos formaban comunas y colonias (Kibbutz) armadas hasta los dientes para la explotación de los territorios usurpados y que fueron la semilla del terror ya que no tardaron en adoptar la forma de milicias terroristas. Ejemplos de dichas bandas sanguinarias fueron el Irgún y la Haganá que atentaron tanto contra los soldados del mandato británico en Palestina como contra la población civil autóctona.

4) Tanto el ISIS como su “prima hermana” Israel no reconocen fronteras fijas ya que son entes esencialmente belicosos y beligerantes contra los países de su entorno. No descartan ensanchar sus fronteras e invadir los territorios colindantes. Israel invadió territorios de todos y cada uno de los países con los que comparte frontera: Jordania (Cisjordania), Egipto (Sinaí y Gaza en 1967), Siria (Los Altos del Golán en 1981) y, por supuesto, el Sur del Líbano. No es descartable que lo haga de nuevo en los territorios que están quedando vacíos en Siria con la destrucción generalizada que está conociendo el país y con la huida masiva de la población autóctona. ¿Podría ser el principio del proyecto de la Gran Israel que pretende extenderse desde el Éufrates en Iraq hasta el Nilo en Egipto? Ambos ríos, por cierto, son simbolizados por las dos franjas azules en la bandera sionista.

5) Ambos entes son los principales culpables de que grandes números de personas se conviertan en refugiados. Debido a la limpieza étnica que llevó a cabo Israel y cuyo punto álgido fue la Nakba de 1948, millones de palestinos se han convertido en refugiados o inmigrantes que conforman conjuntamente la diáspora palestina. Los extensos campos de refugiados en Líbano, Siria y Jordanía son un claro testimonio de ello. Por otro lado, presenciamos el continuo sangrado sirio con cientos de miles de refugiados que han abandonado su país debido al terror de DAESH, además de los bombardeos constantes de las diferentes potencias que intervienen en la guerra por proxy que se libera en Siria.

6) Ambos “estados” se basan en una interpretación ultra-extremista de las religiones que dicen representar. Ponen en entredicho la condición religiosa de los adeptos que se niegan a unirse a ellos e incluso recurren a las amenazas y la violencia para acallar las voces que desmantelan su retórica y contestan a su propaganda falaz.

7) Ambos surgen y son mantenidos gracias a una visión apocalíptica del mundo y la historia. Curiosamente, ambos entes presentan su existencia no sólo como una necesidad, sino como la condición imprescindible para la vuelta de Jesucristo y la derrota final del anticristo en una batalla final que algunos llaman Armagedón y otros llaman “Al Malhama”. Son visiones mesiánicas que mantienen que ellos son, respectivamente, la conclusión histórica del mundo. De allí que Israel establezca la fortaleza de Sión o Tzión en Jerusalén como punto de referencia que simboliza el poder y la liberación y DAESH haga exactamente lo mismo con la zona de Dabiq a las afueras de Alepo, al norte de Siria.

8) Ambos menosprecian la vida de quienes no pertenecen a ellos. Las principales referencias políticas, ideológicas y religiosas de Israel han declarado desde la aparición de dicho estado que la vida de los gentiles (los no judíos) es insignificante. Por ejemplo, el rabino Yaacov Perrin dijo textualmente: “Un millón de árabes no equivalen a la uña de un judío.”

9) Ambos difunden el terror como método de vaciar territorios para su consecuente invasión. Lo hemos visto con Israel en miles de ciudades y pueblos palestinos que aniquiló mientras difundía su lema genocida de “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”, y lo vemos hoy con DAESH tanto en Siria como en Iraq.

10) Ambos buscan crear estados uniconfesionales (religiosamente homogenios) y ello a través de la limpieza étnica y la salvaje persecución a musulmanes y cristianos, además de las demás minorías presentes en un Oriente Medio que siempre ha tenido la diversidad como distintivo.

11) Ambos cometieron y siguen cometiendo graves atentados tanto dentro de los territorios que controlan como fuera de ellos.

12) Ambos alegan que sus atentados, sus actos genocidas, su persecución a las minorías, su violencia indiscriminada y su derramamiento de sangre inocente son, en realidad, una defensa propia.

13) Como anécdota final, cabría mencionar el singular hecho de que Israel no ha atacado al ISIS hasta el momento y, por su parte, el ISIS ha cometido atentados, además de Iraq y Siria, en Líbano, Jordania, Egipto, Turquía, Kuwait, Arabia Saudí, Yemen, Bahrein, Libia, Túnez, etc. En definitiva, ha cometido atentados en todos y cada uno de los estados colindantes y cercanos menos en Israel a pesar de que ambos afirman sentir un odio visceral recíproco.

Estos son algunos de entre muchos puntos en común entre el estado sionista y el estado anti-islámico DAESH. ¿Reconocerán las potencias mundiales estas similitudes? ¿O es que en realidad ambos son una creación precisamente de dichas potencias para justificar sus políticas en la región?

El hecho es que son dos caras de la misma moneda, y mientras se tolere el sionismo, nunca conocerá el mundo la estabilidad y la paz duradera.